
El Teatro Eslava acoge el 3 de diciembre en concierto al pianista cubano Roberto Fonseca que presenta su proyecto denominado La Gran Diversión, una reinvención de la Cabane Cubaine, el mítico cabaret parisino de Montmartre de la década de 1930. Una actuación que invita al público a participar en una cita con el swing, la danza y la sensualidad.
Este pianista nacido en La Habana, se dio a conocer gracias al músico Ibrahím Ferrer con el que creó en el proyecto Buena Vista Social Club. Fonseca admiraba tanto a Ibrahím que produjo el disco póstumo a este que llevaba por nombre Mi sueño.
El periódico británico The Guardian, entre otros medios de comunicación a nivel mundial, ha sabido reconocer el gran talento de Roberto Fonseca nombrandole como “un pianista fabuloso, compositor y director de orquesta con un don para la melodía que eclipsa a sus compañeros más celebres”.
Sus raíces están compuestas por el romanticismo de los boleros cubanos que le enseñó su madre y la música clásica de la que se empapó en el colegio musical. Se caracteriza por la mezcla de estilos y el carácter enigmático gracias a su técnica virtuosa y su carisma.